martes, 1 de febrero de 2011

Soledades.






Mas haya del horizonte
en aquel lugar donde solíamos jugar
donde solíamos volvernos locos.
Algunos pasos quedaron en el olvido,
todo fue consumido por luciérnagas al final del día.
El pasto era gris del otro lado,
pasos a los costados por miedo a este nuevo color.
Las luces estaban mas brillantes que nunca,
la soledad comenzaba a sentirse dentro nuestro,
la espiración era solo un método para saber que ya no estábamos ahí.
Escapaste
a lo lejos
tu silueta
recorriendo el horizonte
los pastos grises te cubrían
y el sabor amargo que dejaste en mis labios
jamas podrá ser borrado.
La puerta esta cerrada,
las ventanas no reflejan aquella libertad.
Desiertos y mas desiertos cubren mis ojos,
y mi alma...